15 noviembre, 2018 / by Hola Blue

¿Es Blockchain la solución a todo?

El filósofo estadounidense Abraham Kaplan desarrolló lo que se conoce como la “Ley del Instrumento” que suele ser representada con su célebre frase “dale un martillo a un niño y pensará que todo lo que se encuentra necesita de un martillazo”. La Ley del Instrumento alude a que cuando buscamos soluciones para distintos problemas, solemos hacer uso del mismo método o de las mismas herramientas.

Actualmente, la tecnología Blockchain está siendo testeada en distintas industrias debido a la promesa de que, implementada esta tecnología, se optimizarán los procesos de transferencia de información y la seguridad en su almacenamiento, siendo la Blockchain vista casi como una panacea. Sin embargo, son muchas las cuestiones técnicas y legales que hay que tener en cuenta para una adecuada adopción de esta tecnología.

En ese sentido, hay tres cuestiones generales que los actores de toda industria, y especialmente la financiera, deben considerar a fin de evaluar la conveniencia de introducir la tecnología Blockchain a sus procesos: (i) privacidad, (ii) automatización y (iii) pertinencia.

La cuestión de la privacidad, tanto en el acceso o verificación de la información registrada en una Blockchain, como en los permisos para introducir dicha información, debe ser tomada en cuenta atendiendo al tipo de industria. Por ejemplo, se manejan distintos niveles de privacidad en el sector financiero en comparación con el sector retail, en tanto los actores que participan en estos sectores no están sujetos a los mismos riesgos.

En tal sentido, las empresas financieras se encuentran sujetas a obligaciones legales que buscan mitigar el riesgo operacional, el cual comprende, entre otros, al riesgo de fallas o errores en las tecnologías que usen las empresas financieras. Teniendo en cuenta ello, sistemas como Bitcoin o Etherum, que hacen uso de una Blockchain pública, los cuales son manejados de manera completamente descentralizada y cualquiera puede acceder a la información registrada, no parecen ser la mejor opción para empresas financieras, como sí podrían serlo para empresas del sector retail.

Lo anterior no significa que las empresas financieras no puedan hacer uso de la tecnología Blockchain, sino que posiblemente les convenga evaluar opciones privadas como Hyperledger Fabric o Corda, que han sido diseñadas atendiendo a las necesidades del sector financiero.

La segunda cuestión a tenerse en cuenta es la automatización. La idea originaria detrás de Blockchain es la eliminación de los intermediarios tradicionales; por ejemplo, los bancos y las pasarelas de pagos. Ello se logra mediante el uso de una red peer-to-peer mediante la cual los nodos (que son computadoras) son los que verifican y validan las transacciones.

Lo dicho funciona en base a que, en lugar de confiar en que los bancos gestionen de manera adecuada las transacciones de dinero, la confianza de que la transacción efectuada se complete adecuadamente recae en el mismo sistema, con lo que suele decirse que se confía en el código mismo y ya no en los intermediarios.

Todo lo dicho conlleva a un entorno cada vez más automatizado, en el que Smart Contracts[1] se ejecuten de manera inmediata luego de verificadas y cumplidas las condiciones establecidas en sus códigos. La contrapartida de esta automatización en una Blockchain es la dificultad en detener y revertir transacciones o, en general, la dificultad para modificar información que ya ha sido introducida en la Blockchain, sea por voluntad propia de los nodos o por ejecución de un laudo o sentencia.

Por ello, las empresas financieras que quieran hacer uso de la tecnología Blockchain deben considerar la automatización inherente en la Blockchain a fin de que implementen esta tecnología de manera que les resulte un complemento eficiente.

Finalmente, está la pertinencia del uso de la Blockchain. Como se dijo al inicio, actualmente existe mucho hype con relación a la tecnología Blockchain, que es considerada por muchos como una tecnología disruptiva que establece un nuevo paradigma en las relaciones en Internet. Sin embargo, si bien la adopción de la tecnología Blockchain es una tendencia y no una moda, no siempre será necesario hacer uso de una Blockchain.

Esto sucede por ejemplo para el caso de las plataformas de High Frequency Trading ­(HFT), tecnología usada en los mercados de capitales para la negociación y transacción de activos (front end), que son usadas mundialmente de manera efectiva para realizar transacciones en pocos segundos. Sin embargo, a diferencia del HFT, los procesos de compensación y liquidación de transacciones (back end) no han sido nunca tan rápidos (ej. T+3).

De esa manera, si bien mediante el uso de una Blockchain se podrían unificar estos procesos, de modo que con solo efectuar la transacción se realice también la compensación y liquidación correspondiente, los sistemas actuales basados en tecnología Blockchain no cuentan todavía con la capacidad suficiente o “scalability” para procesar una gran cantidad de transacciones por segundo, lo que la sitúa por debajo del HFT en términos de velocidad en las transacciones.

En conclusión, no hay duda de la potencialidad del uso de la tecnología Blockchain. Sin embargo, no debemos verla como una panacea que necesariamente optimizará todos los procesos operativos del sector financiero. La implementación de una Blockchain en un mercado regulado como el financiero implica un análisis exhaustivo, de modo que se pueda determinar de manera adecuada qué tipo de sistema basado en tecnología Blockchain se necesita, debiendo considerarse cuestiones de privacidad, automatización y pertinencia en el uso de esta tecnología.

[1] Códigos de computadora almacenadas en una Blockchain que pueden ejecutar obligaciones establecidas en un contrato de manera automática, siempre que se cumpla la condición establecida; usa un lenguaje condicional [ej. si (…), entonces (…)]. En español se les denomina comúnmente como “contratos autoejecutables”.

 

     Por Adolfo Morán, asistente legal de Vodanovic Legal.