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16 julio, 2018 / by WebMasterVP

Estados Unidos de América aprueba norma que flexibiliza la regulación bancaria

El Presidente de Estados Unidos firmó con fecha 24 de mayo de 2018 la “Ley de Crecimiento Económico, Alivio Regulatorio y Protección al Consumidor” («Economic Growth, Regulatory Relief, and Consumer Protection Act.”), norma que reduce algunos de los requisitos que fueron impuestos en virtud de la Ley de Reforma de la Bolsa de Valores y Protección del Consumidor Dodd – Frank por el gobierno de Barack Obama tras el colapso financiero de 2008.

Se destacan las modificaciones efectuadas a la “Financial Stability Act” (“FSA”), que disponen, respecto de aquellas compañías financieras no bancarias supervisadas por la Federal Reserve Bank (“FRB”) y ciertas empresas titulares de bancos: (i) incrementar el umbral de los activos de 50,000 millones de dólares a 250,000 millones de dólares, para efectos de determinar la aplicabilidad de ciertas normas prudenciales previstas en dicha FSA que inclusive eran similares a aquellas establecidas para los bancos “Too Big To Fail”; y dejar a discrecionalidad de la FRB la aplicación de tales medidas para aquellas instituciones con activos iguales o superiores a 100,000 millones de dólares; (ii) aumentar el umbral de activos en que se requieran pruebas de estrés de 10,000 millones de dólares a 250,000 millones de dólares; y, (iii) aumentar el umbral de activos para los comités de riesgo obligatorios de 10,000 millones a 50,000 millones de dólares. Las medidas mencionadas tienen como principal impacto reducir considerablemente los costos de las compañías, derivadas de una sobrerregulación que tiene como principal afectado a los usuarios, quienes podrían verse beneficiados con nuevos o mejores productos o servicios como consecuencia de dichas medidas.

Por otra parte, se modifica la “Holding Company Act” al exceptuarse la aplicación de la “Regla de Volcker” -la cual prohibía a los bancos llevar a cabo operaciones de trading e inversiones en fondos de cobertura y fondos de capital privado- a aquellos bancos con activos totales valorados en menos de 10,000 millones de dólares y con activos comerciales y pasivos financieros que no comprendan más del cinco por ciento (5%) del total de activos.