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16 mayo, 2017 / by WebMasterVP

Una novedosa innovación en la regulación de servicios financieros

Por María del Carmen Yuta (*)

La Financial Conduct Authority (FCA) es la autoridad británica que vela por una adecuada conducta de todas las empresas que prestan servicios financieros en el Reino Unido (léase bancos, seguros, financieras pero también incluye a las Fintech). La FCA promueve activamente la competencia efectiva en beneficio de los consumidores, en particular, a través de la innovación disruptiva y la reducción de obstáculos reglamentarios innecesarios en el desarrollo de los servicios financieros. Para ello, ha lanzado recientemente una novedosa plataforma experimental denominada “Regulatory SandBox” (regulación de prueba).

¿Qué es el Regulatory Sandbox? Es un espacio seguro donde las empresas (constituidas y por constituirse) gozan de un marco regulatorio que les permite probar nuevos productos, servicios y modelos de negocio antes de su lanzamiento, de tal manera que mejoren la experiencia-usuario de consumidores que lo autoricen. Esto libera a las empresas asumir de inmediato la carga regulatoria que en circunstancias normales regularían la actividad en cuestión.

Las ventajas son variadas: reducen el time-to-market, y por ende, de costos derivados de retrasos o de situaciones de incertidumbre en un contexto de sobreregulación que desalientan iniciativas innovadoras; asimismo, posibilita un mayor acceso a financiamiento a las empresas innovadoras en fase de crecimiento, y genera una mayor variedad de productos innovadores en el mercado permitiendo que iniciativas disruptivas no sufran de abandono en una etapa temprana (debido a la gestión de riesgos que realizan las empresas en fase de prueba).

Otra ventaja es la optimización de la regulación, rebajándose o eliminándose barreras dentro del marco legal existente, especialmente en situaciones donde se obstaculice innecesariamente el lanzamiento de iniciativas innovadoras. Así, requisitos innecesarios advertidos en fase de prueba serían eliminados, previo análisis de los potenciales beneficios y riesgos asociados.

Cabe preguntarse si una iniciativa similar al Regulatory Sandox podría resultar factible en el Perú considerando que esta innovación disruptiva se ha aplicado también en Latinoamérica y en sectores en los cuales las Fintech vienen funcionando tales como en la gestión de activos, crowdlending, crowdequity, crowfunding, invoice trading, mercado de divisas, criptomonedas, servicios de pagos, nuevos brokers, etc).

Considero que sí es factible evaluar para el Perú un ecosistema experimental como Regulatory Sandox en el cual las Fintech y la banca interactúen bajo ciertas reglas de juego comunes aplicables a productos y servicios financieros disruptivos, antes de su lanzamiento al mercado. Esto conllevaría una reducción significativa de costos, mayor predictibilidad del competidor en relación a la carga regulatoria aplicable y permitiría identificar eventuales riesgos en fase de prueba, lo que exigiría a las empresas tener en cuenta consideraciones regulatorias especiales que puedan ser adecuadamente evaluadas dentro de su estructura de costos.

Todo esto sería posible hacer además sin descuidar el necesario diálogo permanente que, a nivel de autoridades de supervisión (SBS, MEF, Indecopi, etc) es fundamental para no trastocar objetivos regulatorios que requieren una adecuada ponderación, especialmente cuando se trata de garantizar la estabilidad y la solvencia del sistema financiero.

(*) Consultora Experta de Vodanovic Legal