Si entidades financieras no cuentan con contratos robustos, políticas y procedimientos que regulen bien sus relaciones con terceros, pueden exponerse a fallas.
El open finance, cuya ambiciosa hoja de ruta ya delineó la SBS, tiene como uno de sus primeros peldaños al Banking as a Service (Baas). Dicho modelo consiste en un contrato entre dos empresas donde una (por ejemplo, una fintech) ofrece servicios a través de otra que sí está regulada (por ejemplo, una caja municipal).
El Baas y el open finance ofrecen oportunidades, pero también riesgos. En general, la amenaza más importante en la actualidad es la ciberseguridad, pues “todo se monta en la nube y de forma digital”, explicó Ljubica Vodanovic, socia fundadora de Vodanovic. Sin embargo, no es la única contingencia que puede aparecer.
“Hay riesgo de alianzas de terceros porque si ese tercero no es un buen aliado te va a generar a ti (como empresa regulada) debilidades que van a terminar en sanciones e incluso en problemas reputacionales”, aseveró durante la Cumbre de Microfinanzas para América Latina y El Caribe Summic 2026, organizada por Fepcmac en Cartagena, Colombia.
Puso énfasis en que si sucediera algún problema, por ejemplo, de filtración de datos, la entidad financiera siempre será la responsable ante el organismo supervisor, según la norma de Baas emitida por la SBS.
“Si a la interna (las empresas) no tienen matrices de cumplimiento normativo, contratos robustos, políticas y procedimientos que regulen bien sus relaciones con terceros, van a exponerse a fallas”, alertó.
EL DATO
Pilares. Se deben desarrollar de forma simultánea tres ámbitos en las organizaciones, en el marco del open finance, resume Vodanovic: legal (adecuación contractual y gobernanza de datos), tecnológico (arquitectura abierta y ciberseguridad) y comercial (existencia de un equipo especializado).
Fuente: Diario Gestión




